Ñuble rompe la tendencia y baja la pobreza pese a medición más dura de la Casen 2024
La región de Ñuble registró una disminución sostenida de los principales indicadores de pobreza durante 2024, de acuerdo con los resultados de la Encuesta Casen dados a conocer por el Ministerio de Desarrollo Social y Familia.
El estudio, que este año incorporó una metodología más exigente para medir la pobreza por ingresos y la pobreza multidimensional, confirma una tendencia a la baja respecto de los años anteriores, aunque mantiene desafíos relevantes en sectores rurales y vulnerables.
Según la Casen 2024, la pobreza por ingresos en Ñuble se ubicó en torno al promedio nacional, mostrando una reducción respecto de la medición de 2022.
Este descenso se inscribe en una trayectoria que ya venía evidenciándose tras el fuerte impacto de la pandemia, cuando la pobreza alcanzó sus niveles más altos en 2020. En comparación con 2017 y 2020, los indicadores actuales reflejan una mejora significativa, aun bajo un estándar metodológico más estricto que hace más difícil “salir” estadísticamente de la pobreza.
En el caso de la pobreza extrema, Ñuble también evidenció una baja en relación con 2022, manteniéndose en niveles similares al promedio del país.
Este indicador resulta especialmente relevante, ya que mide a la población con mayores dificultades para satisfacer necesidades básicas, y su reducción sugiere un impacto positivo de políticas de transferencias monetarias y apoyo social implementadas en los últimos años.
Respecto de la pobreza multidimensional —que considera carencias en áreas como educación, salud, trabajo, vivienda, redes sociales y cuidados—, la región mostró igualmente una disminución entre 2022 y 2024. No obstante, el informe advierte que en Ñuble persisten brechas significativas entre zonas urbanas y rurales, siendo estas últimas las que concentran mayores niveles de privación, especialmente en dimensiones como empleo, seguridad social y acceso a servicios.
La nueva medición también incorporó indicadores asociados a cuidados, lo que permitió visibilizar con mayor claridad las dificultades que enfrentan hogares donde sus integrantes no pueden trabajar o estudiar debido a responsabilidades de cuidado. En este ámbito, Ñuble presenta desafíos similares a otras regiones con alta ruralidad y envejecimiento de la población.
En términos históricos, los resultados de la Casen 2024 confirman que la región ha logrado avanzar en la reducción de la pobreza en la última década, aunque a un ritmo más lento que otras zonas del país. Desde 2017 a la fecha, la pobreza por ingresos y la pobreza multidimensional han mostrado una tendencia descendente, interrumpida únicamente por el impacto de la crisis sanitaria y económica de 2020.
Desde el Gobierno se ha destacado que estos datos constituyen una herramienta clave para el diseño de políticas públicas focalizadas, especialmente en regiones como Ñuble, donde la estructura productiva, la ruralidad y las brechas territoriales exigen respuestas diferenciadas. Asimismo, se subrayó que, pese a los avances, aún existen miles de familias que enfrentan dificultades para llegar a fin de mes, lo que obliga a profundizar las estrategias de desarrollo social, empleo y protección.
La Encuesta Casen 2024 fue aplicada entre noviembre de 2024 y febrero de 2025, con resultados representativos a nivel regional, urbano y rural, lo que permite contar con una radiografía actualizada de la realidad social de Ñuble y su evolución en el tiempo .