Intentó quemar viva a su expareja y a dos niñas en Ñuble
Una condena ejemplificadora dictó el Tribunal Oral en lo Penal de Chillán, que sentenció a 20 años de presidio efectivo a un hombre de 37 años por intentar quemar viva a su expareja y a las dos hijas de ésta en la comuna de San Carlos, en un hecho que estremeció a la región de Ñuble por su extrema violencia.
De acuerdo con los antecedentes establecidos en el juicio, el ataque ocurrió la tarde del 21 de septiembre de 2024, cuando el condenado llegó hasta el domicilio de su expareja, pese a tener prohibición judicial de acercarse a la vivienda. En el lugar, tras una discusión, el sujeto roció bencina sobre la mujer y sobre sus dos hijas, con la clara intención de prenderles fuego.
Según se acreditó en el proceso, el agresor intentó encender un encendedor, pero no logró hacerlo debido al fuerte viento que había en el sector. Las víctimas comenzaron a pedir auxilio desesperadamente, lo que obligó al atacante a huir del lugar, no sin antes robar el vehículo de una de las hijas para escapar.
El tribunal consideró la gravedad de los hechos y condenó al imputado por femicidio tentado, dos homicidios tentados y desacato, totalizando una pena de 20 años de presidio, una de las más altas aplicadas en la región por delitos de violencia extrema contra mujeres y niñas.
Durante el juicio, se destacó que el ataque no fue un hecho aislado, sino que ocurrió en un contexto previo de violencia intrafamiliar, agravado por el incumplimiento deliberado de una orden judicial que buscaba proteger a las víctimas.
La investigación fue desarrollada por personal especializado de Carabineros del OS9 y Labocar, cuyas pericias permitieron reconstruir la secuencia del ataque y acreditar la intención homicida del agresor.
El fallo fue valorado como una señal clara del sistema judicial frente a los delitos de violencia de género, reforzando la importancia de denunciar oportunamente y de hacer cumplir las medidas de protección dictadas por los tribunales.