
Después de más de 3 años sin ejecutar un programa de estas características, la Municipalidad de San Carlos dio inicio al proceso de poda en gran altura del arbolado urbano, una intervención técnica que considera el manejo de cerca de 2.200 especies arbóreas distribuidas en distintos puntos de la comuna, además de la tala controlada de 86 árboles que, tras un diagnóstico especializado, presentan un riesgo para la comunidad.
El proyecto, supervisado técnicamente por la Dirección de Medio Ambiente, Aseo y Ornato (DIMAO), será ejecutado por la empresa JCII SpA, adjudicataria de la licitación por un monto de $68.068.000, impuestos incluidos, y contempla un plazo de ejecución de 90 días corridos. Durante este período se desarrollarán labores de poda en altura, reducción de copa, tala controlada, destoconado, chipeado, retiro y disposición final de residuos vegetales, además de la limpieza de cada uno de los sectores intervenidos, utilizando personal especializado, maquinaria de gran altura y estrictos protocolos de seguridad.
En el marco del inicio de este proceso, el alcalde de San Carlos, Rubén Méndez, destacó que la iniciativa representa una inversión importante para recuperar un trabajo que no se desarrollaba en la comuna desde el año 2023:
En la misma línea, el edil destacó que el retiro de árboles se realizará únicamente en aquellos casos en que representen un riesgo para la comunidad, asegurando que cada ejemplar será reemplazado como parte del compromiso municipal con el arbolado urbano: “En algunos casos vamos a tener que cortar árboles, porque son muy añosos o representan un peligro, y resulta más razonable retirarlos. Pero lo importante es que el municipio pretende replantar cada árbol que saque; por cada árbol retirado, vamos a reponer uno nuevo”.
Por su parte, el director de Medio Ambiente, Aseo y Ornato (DIMAO), Mauricio del Río Armario, explicó que el proyecto se sustenta en un completo diagnóstico técnico desarrollado por profesionales del municipio
Las labores se desarrollarán en dos etapas. En una primera fase se ejecutarán trabajos desde nivel de piso, consistentes en la preparación del área, despeje, señalización y poda baja. Posteriormente comenzarán las intervenciones en altura, utilizando camiones alzahombre, grúas y equipos especializados para abordar árboles que alcanzan entre 8 y 20 metros de altura.
Desde el punto de vista técnico, la poda constituye una de las principales herramientas para conservar adecuadamente el arbolado urbano. Al eliminar ramas secas, enfermas o con crecimiento descontrolado, se favorece el rejuvenecimiento del árbol, se estimula un desarrollo más equilibrado y se mejora su estado sanitario, prolongando su vida útil cuando las condiciones estructurales lo permiten.
Asimismo, estas intervenciones generan importantes beneficios para la comunidad.
En aquellos casos donde los árboles presentan pudrición basal, inclinaciones pronunciadas, enfermedades avanzadas o daños estructurales irreversibles, la tala controlada se transforma en una medida preventiva destinada a proteger la integridad de las personas y resguardar tanto la infraestructura pública como las propiedades particulares.
Las intervenciones se ejecutarán progresivamente en diversos sectores de la comuna, entre ellos Parque Quirell, calles Chacabuco, Carrera, Freire, Vicuña Mackenna, Roble y distintos barrios residenciales, conforme a una programación técnica que permitirá avanzar de manera ordenada durante las próximas once sem