Víctima de banda de mujeres que drogaban y robaban en Chillán: “Me dejaron sin nada, llorando a mares”
Cinco hombres fueron víctimas de un grupo de mujeres peruanas que operaban en discotecas de Chillán, donde los seducían, los drogaban y luego los despojaban de todas sus pertenencias en moteles.
Según la Policía de Investigaciones (PDI), las delincuentes identificaban a sus objetivos en locales nocturnos, les ofrecían tragos mezclados con sustancias que los dejaban inconscientes y luego los llevaban a habitaciones privadas para vaciar sus cuentas bancarias y robar todo lo que llevaban consigo. Cámaras de seguridad captaron algunos de estos ilícitos, permitiendo a las autoridades dar con las responsables.
Habló una de las víctimas
Uno de los afectados, que prefirió mantenerse en el anonimato, contó su traumática experiencia a T13. “Una de ellas, que era la que bailó conmigo, estaba más nerviosa, más tímida. La otra era más entradora”, relató.
“En ese momento, yo dejaba el trago en la barra mientras bailábamos. Yo creo que ahí la otra persona echó la droga”, agregó.
Horas después, despertó aturdido y sin nada. “Llegué a la casa destrozado, avisándole a mi mamá que me habían robado todo. Me dejaron sin nada, llorando a mares, destrozado”, lamentó.
Dos detenidas y una investigación en curso
Gracias a las pruebas recabadas, la PDI detuvo en Chillán a dos mujeres de nacionalidad peruana acusadas de estos delitos. El subprefecto Jaime Rubilar, jefe de la Brigada de Robos (BIRO) de la PDI Chillán, explicó que las detenidas operaban desde julio del año pasado y que la investigación sigue en curso.
“Estas mujeres se acercaban a sus víctimas en locales nocturnos, generaban confianza y les ofrecían tragos que previamente mezclaban con una sustancia para adormecerlos. Luego los trasladaban a moteles, donde aprovechaban su estado de vulnerabilidad para sustraer todas sus pertenencias, incluidas tarjetas bancarias con las que realizaban giros y transacciones por altas sumas de dinero”, detalló.
Si bien la detención de las mujeres se realizó en flagrancia, solo una de ellas quedó en prisión preventiva, mientras que la otra quedó con arraigo nacional.
Se investiga si hay más personas involucradas y si existen más víctimas que no han denunciado por vergüenza o temor.