Fiesta de la Longaniza deja 200 mil asistentes, ventas por US$2 millones y polémica con los “toldos azules”
Chillán vivió durante tres días la fiesta costumbrista más grande del país, congregando a 200 mil personas en la tradicional Fiesta de la Longaniza, que cerró este domingo con un positivo balance en términos económicos y de proyección turística.
El alcalde Camilo Benavente destacó que el evento dejó ventas por más de 2 millones de dólares, consolidándose como una vitrina nacional para productores, emprendedores y artistas locales.
“Muy contento, muy agradecido de los equipos municipales en una actividad que conglomeró a 200 mil personas en 3 días con una potencia económica importante (…) la fiesta de la longaniza se tomó el concierto nacional”, expresó.
No obstante, el edil reconoció que hubo dificultades con la instalación de los denominados “toldos azules”, puestos ambulantes que intentaron operar fuera del perímetro oficial del evento.
Benavente explicó que, a sugerencia de Carabineros, se retiraron los toldos debido a que en su mayoría eran instalados por personas provenientes de otras ciudades, con antecedentes delictuales, lo que dificultó llegar a acuerdos.
“Si uno tiene cierta disposición, los tipos agresivos pueden generar un problema grave. En seguridad tuvimos un aporte significativo con un perímetro, pero ellos estaban fuera de él. Carabineros hizo lo que pudo”, comentó el alcalde, subrayando que el desafío es evitar que la situación se repita en futuras ediciones.
Con cifras récord de asistencia y un impacto económico inédito, la Fiesta de la Longaniza 2025 dejó a Chillán en el centro de la agenda nacional.
Al mismo tiempo, abrió el debate sobre cómo compatibilizar el crecimiento del evento con el orden en los espacios públicos.