Alcalde de Chillán se opone a cárcel en Quilmo y advierte impacto en la ciudad
El alcalde de Chillán, Camilo Benavente, confirmó su rechazo a la construcción de la nueva cárcel regional en el sector Quilmo, sumándose a las críticas de concejales, vecinos y del propio Ejército.
El proyecto considera un recinto para más de 2.300 internos, destinado a reemplazar la actual cárcel ubicada en pleno centro de la capital regional, la que enfrenta un grave nivel de hacinamiento.
El jefe comunal aseguró que nunca ha sido consultado formalmente sobre la iniciativa y cuestionó la elección del predio fiscal de Quilmo, un sector en rápido proceso de urbanización.
“Dentro de mis posibilidades como alcalde, si hay que oponerse, yo me opongo. No comparto que Quilmo sea el lugar adecuado”, señaló, recordando que existen estudios de hace dos décadas en otros terrenos.
El concejal Iván Badilla, en tanto, advirtió que a pocos metros del fundo ya se construyen nuevas villas y departamentos, lo que hace incompatible instalar allí un penal de esta magnitud.
La controversia escaló tras las declaraciones del comandante del Regimiento de Chillán, coronel Juan Alberto Farías, publicadas por La Discusión, donde advirtió que, si se concreta el traspaso de terrenos, el Ejército podría abandonar la ciudad.
Para las autoridades locales, este riesgo abre un debate mayor: la presencia militar no solo tiene un rol estratégico, sino también simbólico en la identidad de Chillán desde hace más de ocho décadas.
En las últimas semanas, el Ministerio de Bienes Nacionales informó que los estudios técnicos sobre el predio de Quilmo están concluidos y que solo falta la autorización del Ministerio de Justicia para concretar la transferencia.
Desde el Gobierno Regional, en tanto, el gobernador Óscar Crisóstomo ha respaldado el traslado de la cárcel fuera del centro, proponiendo que el actual penal sea transformado en un centro cívico.
Sin embargo, organizaciones ciudadanas y municipios vecinos, como el de Chillán Viejo, han pedido mayor transparencia y diálogo antes de tomar una decisión definitiva.
Lo cierto es que la discusión ya no solo enfrenta a autoridades locales con el Gobierno central, sino que cruza temas de seguridad, desarrollo urbano, memoria histórica y permanencia del Ejército en la región.
Por ahora, el futuro de la cárcel de Chillán sigue abierto y Quilmo aparece como el epicentro de una polémica que recién comienza.