Solo un diputado de Ñuble llegó a la fallida sesión que terminó en un nuevo papelón del Congreso
Un nuevo bochorno legislativo se registró este martes en la Cámara de Diputadas y Diputados luego de que la sesión de Sala fracasara por falta de quorum, repitiendo el episodio vivido en octubre pasado.
Pese a que solo se requieren 50 parlamentarios para iniciar la jornada, el hemiciclo no logró reunir el mínimo exigido, dejando sin discusión proyectos clave como la ley de seguridad municipal y la exención del pago de contribuciones para adultos mayores.
Según antecedentes de la propia Cámara, solo un diputado de Ñuble asistió a la fallida sesión: Felipe Camaño, quien sí estampó su firma en el registro oficial de presentes. Ninguno de los otros representantes del distrito concurrió previo al cierre de la lista, por lo que deberán justificar su ausencia para evitar multas cercanas a los 160 mil pesos.
Incluso el ingreso final de los diputados Sofía Cid y Leonardo Soto no permitió alcanzar el quorum requerido, situación que generó molestia en el presidente de la corporación, José Miguel Castro, luego de que algunos parlamentarios hicieran una cuenta regresiva en tono de broma durante los segundos previos al cierre. “Esto no es para broma, esto es bastante serio”, advirtió desde su asiento.
Tras declararse fracasada la sesión, se cerró el hemiciclo y comenzó el proceso de firma en el cuaderno de asistencia. En total, fueron 48 diputados los que certificaron presencia, muy por debajo de los 50 necesarios. Las excusas que deberán presentar los ausentes suelen incluir licencias médicas, permisos constitucionales o actividades oficiales fuera de Valparaíso.
El episodio ocurre en vísperas de un fin de semana largo, escenario que en ocasiones anteriores ha generado retrasos por vuelos demorados o extensiones de actividades en los distritos. Sin embargo, a diferencia del bochorno de octubre, esta vez no había comisiones paralelas que justificaran la ausencia de parlamentarios.