Bajan los delitos en Ñuble, pero el miedo sigue mandando
Ñuble cerró el 2025 con señales mixtas en materia de seguridad. Mientras los delitos más frecuentes muestran una baja sostenida, la percepción de inseguridad y la desconfianza en el entorno siguen marcando el ánimo de la población, según revela el último boletín regional de la Encuesta Nacional Urbana de Seguridad Ciudadana (ENUSC).
El informe confirma que la región registra una disminución en la victimización respecto de años anteriores, especialmente en delitos como robos con violencia, robos desde vehículos y hurtos, alineándose con la tendencia que también ha sido destacada por Carabineros a través del sistema STOP.
Sin embargo, el dato que inquieta es otro: pese a que los delitos bajan, una parte importante de los hogares de Ñuble sigue sintiéndose insegura, especialmente durante la noche y en espacios públicos. La encuesta muestra que el temor a ser víctima de un delito continúa siendo alto, consolidando una brecha entre las cifras objetivas y la percepción ciudadana.
Otro elemento relevante es la persistencia de la desconfianza social. La mayoría de los encuestados reconoce no confiar plenamente en su entorno, lo que impacta directamente en la calidad de vida, el uso de los espacios públicos y la cohesión comunitaria, incluso en comunas donde los delitos han disminuido.
El estudio también evidencia que muchas personas han modificado sus rutinas por miedo, evitando salir de noche, reforzando medidas de seguridad en sus viviendas o limitando actividades recreativas, un fenómeno que se mantiene pese a la mejora en los indicadores duros.
Así, Ñuble cierra el año con una paradoja clara: menos delitos, pero una ciudadanía que aún no logra sentirse segura. Un desafío que, según expertos, obliga a reforzar no solo el control policial, sino también la recuperación de espacios públicos, la prevención comunitaria y la confianza social.