“No hubo privilegios”: ministra Aguilera responde tras escándalo por cirugía que alteró pabellones
La ministra de Salud, Ximena Aguilera, salió este viernes a enfrentar la creciente controversia por la operación de urgencia a la que fue sometida su madre en el Hospital del Salvador, procedimiento que alteró el orden de intervenciones ya programadas y que terminó con la posterior muerte de uno de los pacientes afectados por la postergación.
La situación generó un fuerte impacto político y público luego de conocerse que una “reexploración de paciente laparotomizado” fue aplazada para dar paso a la cirugía de la madre de la secretaria de Estado. Días después, ese paciente falleció, lo que encendió las críticas desde el Congreso y abrió cuestionamientos por un eventual trato preferencial.
Ante la presión, Aguilera descartó de manera tajante cualquier tipo de privilegio. “Quiero descartar de plano que haya habido algún tipo de privilegio en la atención de urgencia de mi madre”, señaló, explicando que se trata de una mujer de 87 años, con demencia avanzada, que sufrió una fractura de cadera producto de una caída.
La ministra sostuvo que la intervención respondió estrictamente a criterios médicos de urgencia y no a su cargo como autoridad. Sin embargo, el caso ya escaló al ámbito político, con parlamentarios que exigen su renuncia y otros que anunciaron acciones ante la Fiscalía por un eventual tráfico de influencias.
Mientras el Gobierno guarda cautela, el episodio vuelve a instalar el debate sobre igualdad de trato en el sistema público de salud y el uso del poder por parte de altas autoridades del Estado.