Solo 8 de 162 viviendas de emergencia en Ñuble son habitables
A un mes del inicio de los incendios forestales en Ñuble, el Gobernador Regional, Óscar Crisóstomo, convocó a una mesa de trabajo ampliada para acelerar las soluciones habitacionales definitivas destinadas a las familias damnificadas, en medio de cuestionamientos al sistema centralizado que —según afirmó— ha retrasado la habilitación efectiva de las viviendas de emergencia.
Tras una reunión de coordinación con el director (s) de Senapred Ñuble, Cristian Matus; el seremi de Vivienda, Antonio Marchant; y el director de Serviu, Roberto Grandón, la autoridad regional manifestó su preocupación porque, de las 162 viviendas de emergencia instaladas, solo 8 cuentan con condiciones de habitabilidad, debido a la falta de servicios básicos como agua potable, electricidad y alcantarillado.
De las 179 viviendas solicitadas, se ha alcanzado un 92% de instalación, proyectándose completar el total durante la próxima semana. Sin embargo, comunas como Portezuelo, Quillón y Bulnes no registran viviendas habitables; en Ránquil existen 18 con baños químicos, mientras que San Nicolás cuenta con 8 unidades operativas.
“Instalar una estructura y que la gente no pueda vivir dignamente en ella es una solución a medias”, sostuvo Crisóstomo, quien apuntó a la “burocracia centralista” como uno de los factores que ralentizan la respuesta en terreno. A su juicio, los gobiernos regionales deben contar con mayor autonomía para administrar recursos y agilizar procesos durante emergencias.
Desde Senapred, Cristian Matus explicó que el retraso responde principalmente a la complejidad logística en sectores de difícil acceso y a la instalación paralela de servicios sanitarios como fosas sépticas, agua potable y electricidad. “Estamos intensificando las labores para avanzar rápidamente”, afirmó.
El Gobernador valoró la entrega oportuna de recursos a las familias afectadas y el trabajo coordinado entre instituciones, pero insistió en la necesidad de avanzar hacia una descentralización efectiva en la gestión de emergencias.
“La experiencia de este mes deja una lección clara: no podemos depender de decisiones que se toman a kilómetros de distancia cuando la emergencia ocurre en nuestro territorio”, concluyó.