
La medida adoptada por Sernageomin responde a un incremento de la actividad sísmica en el complejo volcánico. Expertos explican qué implica este cambio en el nivel de vigilancia y por qué no necesariamente anticipa una erupción.
Tras un aumento sostenido de la actividad sísmica y la posibilidad de explosiones menores en el cráter activo, el Servicio Nacional de Geología y Minería (SERNAGEOMIN), a través del Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur (OVDAS), decidió elevar el nivel de vigilancia de verde a amarillo, declarando alerta preventiva para las comunas de Pinto y Coihueco.
Especialistas de la Universidad Católica de la Santísima Concepción (UCSC) explican que el incremento de la actividad sísmica detectada en el complejo volcánico Nevados de Chillán corresponde a una señal que requiere seguimiento permanente, pero que no implica necesariamente una erupción inminente. La información obtenida mediante el monitoreo de sismos, emisiones de gases, deformación del terreno y otros parámetros permite evaluar la evolución del sistema y adoptar medidas preventivas oportunamente.
La Vicedecana de la Facultad de Ingeniería UCSC y geóloga, Matilde Basso, explicó el fenómeno. “No hay que olvidar que el Nevados de Chillán es un sistema volcánico activo que ha mostrado variabilidad en su comportamiento. De acuerdo con su historia reciente, pueden ocurrir explosiones de baja a moderada intensidad, acompañadas por emisiones más frecuentes de material piroclástico y gases en las cercanías del cráter activo. Sin embargo, también es posible que el sistema retorne a niveles más bajos de actividad”.
El complejo volcánico Nevados de Chillán (CVNCh) es el único volcán activo de la Región de Ñuble y está catalogado dentro de la categoría de muy alto riesgo, según el ranking vigente elaborado por SERNAGEOMIN. Cabe destacar que su último ciclo eruptivo se extendió entre 2016 y 2022.
Respecto al incremento de la actividad sísmica observada en los últimos días, el Dr. Roberto Benavente, académico de la Facultad de Ingeniería UCSC, aclaró que no todos los sismos tienen el mismo origen ni responden al mismo comportamiento.
En un país caracterizado por su alta actividad sísmica, los expertos aclaran que un aumento en la sismicidad volcánica no implica necesariamente una erupción inminente. Sin embargo, sí constituye una señal relevante que debe ser monitoreada.