
La presencia de un ejemplar de zorro culpeo en los tejados del centro de Ñipas, cabecera de la comuna de Ránquil, no dejó indiferentes a los vecinos.
El ejemplar, un zorro culpeo juvenil, fue visto desplazándose por patios y techumbres de viviendas, lo que activó el denominado Código Rojo, para rescate, captura y control de grandes carnívoros protegidos (como pumas o zorros) que ingresan a zonas urbanas o residenciales. Este protocolo SAG, generó la coordinación para el apoyo de Carabineros y Bomberos para resguardar tanto la seguridad de los vecinos como la integridad del animal.
«En este caso, nuestros profesionales SAG de la oficina Bulnes evaluaron las condiciones del entorno y determinaron que existía una alternativa natural de desplazamiento hacia un sector boscoso cercano al lecho del río. Por esta razón, se optó por realizar un ahuyentamiento controlado hacia esa zona, evitando una captura o inmovilización química que, en estas circunstancias, podía generar riesgos innecesarios para el ejemplar», indicó el director regional (s) del SAG, Gabriel Bustos. Finalmente, el zorro se desplazó por sus propios medios hacia el bosque aledaño, sin lesiones y en buenas condiciones físicas.
Esta es la segunda interacción de zorros en sectores urbanos en un tiempo relativamente breve.
Es importante recordar que los zorros son fauna silvestre protegida por la Ley de Caza y su Reglamento. Además, cumplen un importante rol en el equilibrio de los ecosistemas naturales. Por lo tanto, su caza, captura o tenencia sin las autorizaciones correspondientes se encuentra prohibida y puede ser sancionada conforme a la legislación vigente.
«Nuestro llamado es a mantener la calma, no intervenir directamente y permitir que los equipos especializados evalúen cada situación. De esta manera protegemos tanto la seguridad de las personas como nuestra fauna silvestre.”