Plantel porcino divide a Ñuble: vecinos acusan ilegalidades y riesgos sanitarios
El proyecto porcino “Instalaciones Agropecuarias Santa Inés”, que busca emplazarse en la comuna de Ñiquén, volvió al centro de la controversia ambiental tras la realización de una audiencia clave en el Tercer Tribunal Ambiental. La instancia abordó dos reclamaciones que buscan dejar sin efecto la decisión del Servicio de Evaluación Ambiental (SEA), que revirtió el rechazo original emitido por la Comisión de Evaluación Ambiental de Ñuble.
Las reclamaciones fueron presentadas por la Junta de Vecinos de Paredones y por la Municipalidad de Ñiquén, quienes cuestionan la legalidad de la resolución de la Dirección Ejecutiva del SEA, que acogió un recurso de la empresa Agrícola Santa Emilia Ltda. y terminó otorgando luz verde al proyecto porcino mediante una Declaración de Impacto Ambiental.
Durante la audiencia, los vecinos sostuvieron que el proyecto fue correctamente rechazado en primera instancia por no cumplir la normativa ambiental vigente y acusaron que sus observaciones ciudadanas no fueron debidamente consideradas, especialmente aquellas relacionadas con los caminos de acceso, el uso del recurso hídrico y los impactos sobre la calidad de vida y las costumbres de la comunidad.
A juicio de la Junta de Vecinos, el SEA excedió sus atribuciones al modificar condiciones del proyecto e incorporar nuevas exigencias, lo que —según plantearon— evidencia que la iniciativa presentaba falencias estructurales que ameritaban su rechazo definitivo.
Desde el municipio de Ñiquén, en tanto, se insistió en la incompatibilidad del proyecto con el Plan de Desarrollo Comunal, señalando que la iniciativa no se ajusta a la imagen objetivo ni a los lineamientos estratégicos de la comuna.
Además, advirtieron riesgos sanitarios asociados a eventuales mortandades masivas de animales y cuestionaron la ausencia de planes de contingencia adecuados, afirmando que el proyecto debió evaluarse mediante un Estudio de Impacto Ambiental y no por una DIA.
El SEA rechazó los argumentos de los reclamantes, señalando que la Municipalidad de Ñiquén no tendría legitimación activa para recurrir al tribunal al no haber presentado observaciones durante la etapa de participación ciudadana.
Respecto de la Junta de Vecinos, el servicio sostuvo que existe una desviación procesal entre las observaciones formuladas originalmente y los reclamos actuales, asegurando que todas las inquietudes ciudadanas fueron respondidas durante la evaluación ambiental. Asimismo, defendió que su actuación se ajustó al principio preventivo y dentro de las facultades legales.
En la audiencia también intervino la empresa Agrícola San Francisco Ltda., como tercero independiente, respaldando la postura del SEA y cuestionando la legitimación de los reclamantes.
Con los alegatos ya presentados, el Tercer Tribunal Ambiental deberá ahora resolver si mantiene la reversión del rechazo ambiental o si anula la resolución del SEA, una decisión que podría marcar el futuro del controvertido plantel porcino y reabrir el debate sobre los impactos ambientales y sanitarios de este tipo de proyectos en zonas rurales de Ñuble.