Llamadas de cobranza dejarán de usar prefijos 600 y 809 tras fallo de la Suprema
Las llamadas de cobranza extrajudicial volverán a aparecer como números telefónicos normales en celulares y teléfonos móviles, luego que la Subsecretaría de Telecomunicaciones modificara la regulación vigente tras un fallo de la Corte Suprema.
La decisión implica que las empresas ya no estarán obligadas a utilizar los prefijos 600 y 809 para identificar este tipo de contactos relacionados con cobranzas.
El cambio fue publicado oficialmente por Subtel en el Diario Oficial y se produce después de que la Asociación Gremial de la Industria de Retail Financiero presentara recursos judiciales contra la normativa.
Las empresas argumentaron que las llamadas de cobranza no correspondían a publicidad ni spam telefónico, sino a comunicaciones dirigidas exclusivamente a clientes con pagos pendientes.
Además, sostuvieron que la obligación de usar esos prefijos estaba afectando la capacidad de recuperar créditos y gestionar morosidades.
La Corte Suprema finalmente acogió los recursos y concluyó que las cobranzas extrajudiciales telefónicas no podían ser catalogadas como “servicios complementarios”.
Según el fallo, este tipo de contactos corresponde simplemente a una comunicación entre acreedor y deudor realizada mediante vía telefónica.
Con ello, las empresas quedaron nuevamente habilitadas para efectuar llamadas de cobranza sin identificarse mediante los prefijos especiales implementados en 2025.
Cabe recordar que la regulación comenzó a regir en agosto del año pasado como una medida para combatir el spam telefónico y facilitar la identificación de llamadas masivas y potenciales fraudes.
La decisión ahora reabre el debate sobre las molestias generadas por contactos telefónicos insistentes y las dificultades que enfrentan los usuarios para distinguir llamadas legítimas de posibles estafas.
Especialistas han advertido que el escenario podría generar nuevamente confusión entre consumidores, especialmente considerando el aumento de fraudes telefónicos y técnicas de ingeniería social en Chile.